jueves, noviembre 03, 2011

Los dos lados de la mecha






Es cierto, nadie se va del todo…
 ni  para siempre
el espejo guarda los ojos que lo miraron
los colchones se hacen a las curvas
y los abrazos se hacen a medida
por eso el que queda repite el gesto dormido
y se despierta abrazando el aire
y vuelve la sensación de no estar, estando…

las dimensiones del vacio no tienen metro
y la luz molesta porque no hace sombras
con tu contorno
apenas ilumina
y es muy poco

Las horas del que espera se dilatan,
se eternizan,
y cada ruido, cada cambio en el aire,
cada ladrido en la calle
puede ser la señal del retorno
que casi nunca es

El tiempo nace dos crios
uno que quiere cambiar todo
otro que quiere lo contrario
El primero busca aire
El segundo es todo miedo
Miedo a que ella piense que el se olvido
Miedo a que ella no se reconozca en el color de la pared
Miedo a que ella tenga otra excusa…para no volver

La que se fue busca sol, ruido
El que se queda, esta a la sombra y en silencio
La que se fue se distrae, no piensa, no mide
El que se queda se concentra , piensa, calcula
inventa ecuaciones con nombres y lugares
con resultado improbable

Pero cuando a los dos les gana el cansancio
cuando ya no queda mas nada que la noche
cuando los ojos cansados se niegan a dormir
cuando no hay ruido que distraiga,
cuando no hay silencio que aplaste,
siempre…absolutamente siempre
aparece el nombre que los dos quieren olvidar