viernes, enero 14, 2011

El oficio del barquero


...quizás, esa luz perdida a lo lejos sea la orilla...


este río de mierda tuvo un principio y debe tener un final,

quizás, esa esfera opaca apenas viva, sea el sol que recuerdo...

las calamidades suelen ser como las mentiras, al menos de a par,

pero pulsa un cansancio antiguo en este arte de remar, en esta quimera interminable

con perfume de destino, con confesiones de borracho y sobretodo,

con un hambre de condenado


Bien decías, eso de que ciertos fuegos no se encienden con dos palitos,

la verdad suele ser molesta e inconveniente

pero no deja de ser verdad...

has cambiado, pero no lo suficiente,

nadie cambia sin destruirse

somos continuidad y muy a tu pesar, jamás serás otra persona

cambia el traje, el disfraz y el maquillaje

pero adentro, es el mismo miedo el que te distrae,

ese de saber que solo tu fracaso ha sido un éxito

ese de saber, que estas condenado

a ser quien sos y nada más...y eso es poca cosa

...el barquero se cansa, y en su furia, rema mas fuerte...