miércoles, septiembre 01, 2010

CONSEJOS PARA SUICIDAS III (el vuelo de Icaro)


...Supongo que el aire de la altura te llego tarde, aunque me permito dudar de tu posible reacción...

imagino que el miedo que no sentías, no tenia que ver con el coraje, sino con esa incapacidad de sentir que te trajo a descender a estas alturas...

cuando el segundo pie estuvo sobre la cornisa tuviste esa sensación de estar actuando un papel que no era tuyo... ya estabas ahí, y te pesaba sostener la decisión, que a esta hora sospechabas si alguna vez la habías pensado cumplir
Tal vez , nadie decida seguir viviendo hasta que olfatea la muerte...quizás sea el único momento en que sea tarde para cualquier decisión ...tal vez,lo que mata es la duda y no la muerte...ni el tiempo,ni sus aliados...

esos últimos días fueron pasando como en una extraña nube, difusos, incoherentes, ajenos

lentamente, adivinaste sin querer darte cuanta de que la soledad de ese escenario imponente no tenia luces que te acompañen, ni cronista que lo relate, apenas y con suerte esta serie de suposiciones que te dejarían perplejo si pudieras escucharlas.
Miraste con esos ojos vacíos como olfateando un publico que no se presento porque aunque lo desearas, sabias que no se presentaría... pero si el deseo fuera la llave, seguro estaríamos discutiendo sobre las formas de desear... ya es tarde para esperar y esta cornisa es traicionera... un resbalón te puede robar ese instante en que tu decisión pasa al terreno de lo inalterable, trocando ese pestañeo, donde, por fin, sos dios... sin punto de retorno, sin opción a ser otra cosa.

Ese viento frío... té esta llamando

Trataste de pensar que pensarías unos segundos mas adelante, después del corte... antes de la ultima bocanada... y no se te ocurrió nada

Intentaste imaginar lo que dirán después de que no importe lo que digan...

El juicio del extraño, ese que sin querer descubrirá razones, y quedara pensando que hay algo mas que nunca sabrá, porque las razones de tu vuelo son peligrosamente parecidas a sus razones para no volar

Quién leerá la carta que escribiste? ,quien imaginará el tamaño de tu soledad llena de gente?
Que dirá ella?
Nada tendría sentido si no se entera, si no le queda el alma pesada por una culpa que no sentirá,aunque en el fondo sepas que no hay culpables en esta historia... apenas un par de víctimas
Que sentido tiene este salto mortal si nadie recogerá el silencio que elegís callar y el grito que darás como broche final, cuando frenar sea imposible, cuando la ausencia de red sea sencillamente un detalle
Ya vendrán los juicios antes de que te enfríes y la etiqueta en tu dedo, que llevaras para siempre, aunque la eternidad , en estos casos, sea simplemente un punto de vista, como la maldad, o el amor

La calesita no para, ni va a parar... y antes que te dieras cuenta se hizo aire el piso y los vidrios comenzaron a correr hacia el cielo, no hubo grito, apenas un sonido ronco y seco cuando al final del viaje el asfalto te frenó para siempre.

El asfalto ve venir a ese Icaro inevitable, en la memoria vivirá lo que serias si no hubieras tomado ese atajo, que resume el final como una simple cuestión de velocidades

el aire sorprendido ,mantiene aun, la imagen de tus ojos viendo como el suelo inevitable, viajaba velozmente hacia el rostro... ahora, tu vuelo, te transformo en recuerdo