
El, llego diciendo que no quería venir
Ella, sin embargo, nunca fue a ningún lado
El, enumeró con cuidado todas las razones que lo empujaban a doblar la esquina
Ella, transitó un silencio espeso, hasta que sintió la sal en el ojo que miraba hacia abajo.
El, no se detuvo y dijo que así era mejor
Ella, no lo miró
El, intentó entender la razón por la cual ella, se aferraba al silencio y a su bolso
Ella, no intento entender nada.
El, la abrazó como se abraza a alguien que no se quiere abrazar más.
Ella, se dió cuenta
El, le pregunto si iba a estar bien, y le juró que con el tiempo iba a estar mejor, que él, no era para ella y que el mundo los separaba, aparte de otra mujer que estaba en otra cuadra…aunque evitó decirle esto.
Ella, sabía que él,le decía solo lo que le convenía decir, y además sabia, que no hay palabras exactas para casi nada ,menos para intentar explicar porque ya no es más lo era y viceversa
El se puso nervioso cuando vió que ella lo miraba con una mirada fría y sin pestañar le preguntaba si la culpa era del mundo o de otro par de piernas
Ella, no necesitaba la respuesta.
El, no necesitaba la pregunta.
Ella, sentía que un enorme hierro le atravesaba el pecho.
El, no sintió nada cuando, por fin, le dijo adiós
Ella, tampoco sintió nada cuando el plomo del 38 dormido en el bolso paso a dormir en el pecho de él
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