jueves, mayo 14, 2009

Cartas desde el culo del mundo (Pensando en la alegría)



A quien corresponda:

Cuando alguien se propone escribir sobre algo en particular ,se encuentra con la novedad de que en la mayoría de los casos, no tiene posición tomada, ni pensamientos certeros y lucidos al respecto y también con la frustrante confirmación de su propia ignorancia, motivó principal de este intento, que si bien no salvara a nadie de las hambrientas fauces de la necedad, servirá al menos para sacarse la rabia de no ser un especialista en ningún tema, apenas uno más que plantea sus dudas y sus mínimas convicciones de noches de licor.
Habra,sin dudas, los que se detienen a pensar sobre aquello que escribirán y elaboraran sesudas teorías con mucha bibliografía ,caso que no es más que una confirmación que no tiene el mas puto argumento, ya que debe recurrir a las dudas de otros para salvar las propias; y otros como es mi caso, que prefiere plasmar lo que le viene a la mente, advirtiendo que llegado el caso ,seré el primero en negar la autoría y dejando claro que llegado al final de todo este embrollo si te sientes ofendido, jamás me disculpare.

Desde hace un tiempo, mi vida es un asco… probablemente por la brutal desproporción entre las despedidas y las sorpresas o quizás por un simple acto de justicia divina al cual me resisto por simple conveniencia, lo cierto es que la soledad en la que vivo, desnuda…entre otras cosas más perversas, el tiempo se maquilla de sentencia y uno termina despuntando vicios infames, como decir lo que piensa…nada más peligroso que no tener nada que perder

Se me hace muy difícil no resultar patético.

No he cambiado mucho…mi humor sigue siendo víctima de un misterioso péndulo que me lleva del simple enojo a la ira en cuestión de segundos y otras veces transito por una especie de alegría idiota que termina por hacerme sentir culpable y me deposita en el cómodo terreno de la furia irrestricta; pero quiero ser claro, cuando digo “alegría” digo “alegría” y no confundo con esa puta cara que parece ser la FELICIDAD… honestamente, reconozco un dejo de envidia a todos aquellos que son felices o al menos creen serlo, pero no le envidio la felicidad ,sino su miopía, para mí, la FELICIDAD, no es nada más que un grado elevado de inconsciencia….debe ser mi claro problema de visión que no me permite distinguir al alegre del pelotudo.

Muchas veces me pongo a buscar alguna razón para estar alegre y recurro a los argumentos tantas veces escuchados como la buena salud, la dudosa inteligencia, el defectuoso amor entre hemanos, la suerte de ser quien soy y no un miserable que vive en zona de desastre….MIERDA!!! Y entonces qué argumentos le dan a ese pobre tipo…acaso todo debe ser una cagada y si estoy vivo se lo debo agradecer a alguien…a quien?...a Dios?...me cago en él y en todos los santos…la alegría no se elije y me cago en todos los libros de autoayuda y en cuanto gurú se ofenda.
Quizás hubiese tenido más suerte si alguna vez mi cuerpo hubiese portado un poco de motricidad para el baile…en estos momentos estaría escuchando cumbia hasta volverme idiota y pensando en el próximo sábado donde luciría mi aceitado cintura y mi cabello con gel…que mierda importa que me basureen entre semana si el sábado soy el rey de la pista….a cagar.

Confieso que detesto la alegría evangélica, la sonrisa de los curas, las miradas dulces del lobo, los consejos budistas, las laminas de amor en las paredes y sobretodo la consistente convicción de que para ser alegre uno debe estar distraído….no, me niego a estar alegre sin argumentos generales…no me sirve estar alegre porque si….quiero estar alegre con razones solidas y compartidas…no quiero esperanzas, quiero certezas; si no es asi,la alegría seguirá siendo un síntoma de pelotudez y nada más que eso.

No me olvido….de la felicidad ni siquiera me animo a opinar, es algo tan lejano como la paz en el mundo o la igualdad de oportunidades…ya vendrá el tiempo de tocar a esa señora, mientras tanto dejo este guante flotando en el rio y guardo silencio mientras me arrepiento de no ser lo suficientemente diplomático como para resumir mi rabia en un simple silencio…allí en la sombra, la melancolía me aguarda para mirar juntos todo este gran disparate.

Salud y más que suerte