sábado, marzo 28, 2009

PREFACIO






Existe algo pavoroso en la distancia: un derrame de silencio, una lentitud certera en las respuestas, pero sobretodo, existe un kilometraje incalculable entre lo que uno diría y lo que realmente dice.
Justo es decir que a pesar de este pulso idiota, sobreviven, muy a pesar de los formalismos, unas incontenibles ganas de comunicarse, de no perder el rastro, sabiendo que lo que se lea apenas será un amague, una historia maquillada, en definitiva un cuento que dice algo queriendo decir otra cosa.
Y para confirmar esta regla... me propongo hacer lo contrario.