jueves, abril 24, 2008

LO QUE DICE EL SILENCIO

…el silencio suele ser la consecuencia, apenas, de haber hablado antes…

Podría escribir sobre la estupidez del mundo o la mía propia,
enumerar detalladamente todas las cosas que no merecen enumerarse

Podría anunciar la llegada del esperado final o del nuevo mesías, o de la ironía de los sinónimos, podría describir la llegada de lo nuevo con su disfraz de fórmula, teoría o simple detonación

Podría llenar el vacío hablando de la suerte siempre ajena y de la desgracia en primera persona, podría señalar los meritos y merecimientos del semental y del sicario que mastican a esa rubia perdida detrás de sus tetas.

Podría hablar del futuro y su lejanía o de la distancia de la patria peregrina, podría hablar de los problemas de nacer en el lugar equivocado o detenerme en un mar de porcentajes y calcular científicamente el enorme avance de la desesperanza

Podría hablar del amor y todos sus trajes o de los nuevos altares de pantalla plana, podría contar sobre esa noche en que todo fue negro y la única luz la encendió la ausencia.

Podría escribir sobre un diablo que ya no asusta o de dios y todos sus alcahuetes o contar con nuevo morbo la vida del pastor que cabalga su oveja mas fiel mientras pide perdón entre dientes, podria hablar sobre la necesidad de, al menos, creer en milagros.

Podría pasar la hoja y hablarles del enemigo que me mira desde el espejo o podría ser juez por un segundo y condenar al destino culpable de todas mis caídas.

Podría hablar del miedo a no tener más miedo o de las razones que aun detienen a esa bala con mi nombre, podría hablar del coraje del suicida que aun no se vuela la cabeza.

Podría hablar sobre el olvido como anestesia y sobre el tiempo como abogado de la muerte, podría hablar de la memoria terca y de todos los recuerdos que se niegan a esfumarse

Podría escaparme de este pozo gris y respirar otra vez aires limpios, pero me detiene una melancolía antigua que me ata las manos y me empuja al laberinto de las botellas

Podría, pero no puedo…estas palabras son hijas del licor y no de mi mano, es el quien escribe, mientras aquel que fui, va sirviendo otra copa

12 comentarios:

Xoconoxtle Cósmico dijo...

temo a la cordura de los que se suicidan.

Isabel Romana dijo...

Me he quedado con la duda de si este post se trata de un texto literario o estás reflejando en él, literariamente, una experiencia tuya. No quiero verte perdido en ningún laberinto, salvo que sea de amor. Besos, querido amigo.

George dijo...

salud por eso...

Fuego Negro dijo...

yo soy el texto...pero a pesar de la inundacion sigo flotando,apenas pero flotando

salud y mas que suerte

melina dijo...

me gusta el licor.
esa llama que deposita con dulzura en la lejanía de lo fragmentado, en lo que somos.

muy buen texto!
un abrazo!

MujeresNet.Info dijo...

Es más que bueno leerte de nuevo. Me alegra que, aunque te halles en el laberinto de las botellas, aún exista un "tú, el que fuiste", ese mismo que nos sirve una copa a todos mientras te leemos.
Y aprovechando los efectos del licor, quería pedirte si podías actualizar el link de mi blog. Ahora es www.mujeresnet.info
Gracias.
Un gran abrazo
Elsa

Javier dijo...

Un desenlace prisionero de la verdad cuando el licor nos atrapa en divagaciones casi siempre tan ciertas como esta buena literatura.

todo un placer embriagador tus palabras.

un abrazo y felicidades!!!!

aloha-from-joan dijo...

que buena amigo! realmente a veces el licor nos saca esas palabras que no pensabamos confesaro, que bueno que regreses a escribir, y sabes, sigue escribiendo sea como sea, lo importante es que fluyas en lo que te gusta

saludos y exitos

joan

laveron dijo...

podría no escribir más y pensar en las subidas de la bolsa o en la temperatura a la que fragua el hormigón...PERO NO QUIERO
un beso!

natur Line dijo...

El silencio muchas veces es síntoma de que algo no funciona...

pentanglemad dijo...

Me gusta, me gusta tu estilo, me gusta tu no métrica, me gusta tu libertad y sobre todo me gusta tu aterradora franqueza.
Suerte amigo

Ricardo Muñoz José dijo...

El texto en sí, es un desgarro. Incluso se puede pensar en un "streep tease" existencial. Pero, las cosas que lo racional no dice, lo puede revelar una zambullida en el alcohol.
Juzgo el escrito como un tambaleo que no termina de encontrar el suelo.
Quizás por ese mismo tambaleo, vaivén entre lo lógico y lo onirico, de tu interior pudo salir esta imagen conmovedora: "Podría contar sobre esa noche en que todo fue negro y la única luz la encendió la ausencia".
Ahora sí entiendo tu seudónimo: es fuego en negro.

Aplausos mil.
Ricardo - Linde5