domingo, abril 01, 2007

PLEGARIA DEL QUE SE QUEDA


...le eternidad murió hace dos días,
la lluvia y mi sorpresa, cavaron la fosa...

el futuro, amor, huye enredado en tu pelo
y me condena a este exilio oscuro,
huérfano del dia, que intenta tapar este pozo
con gotitas de vacío

mi sonrisa escasa se fue siguiéndote
y no se fue sola,
de polizón en tu bolso
viaja mi esperanza demencial
abrazada a mis ojos ciegos...
y no fue todo, sospecho que los sueños que no encuentro
se fugaron contigo y con mis luces

yo no sé, amor, si vos te fuiste
o yo me quede
yo no sé, amor, cual habrá sido el pecado
esta vez,
y es triste no saber siquiera
de que mierda arrepentirse

Que te habrán hecho mis manos?
Cuál fue la gota que inundo tu paciencia intermitente?
Cuál, amor, es la medida justa del espanto, que me robo tu perfume?

No puedo llorar...
las nueve letras de tu nombre
son verbo impronunciable.
Yo miro hasta que duela... y vuelvo a mirar
y no veo, amor, no veo

Pongo un pie afuera del atajo cálido
y en honor a tus ojos de mínima tormenta
me pongo a buscar, como un loco,
una excusa que me sirva
para amanecer mañana

...ahora, amor, estoy habitado
por un dolor gris y silencioso
y descubro la ironía de este final
que sin dejar morirme
me mata igual...
pero más lento

9 comentarios:

Chantal Plata dijo...

Conozco de esas muertes, de la búsqueda para encontrar al menos un pretexto para seguir respirando. Amor intermitente, paciencia intermitente...
Muérase un poco sin miedo, solo así se vive mejor la próxima vez, la próxima tormenta.
Saludos, como siempre.

Ártemis Sublime dijo...

Hay amores que lo marcan a uno en un sólo rasgo. La curvatura del dolor se deja ver en la carne viva de los ojos.

Sus poderosas letras, Fuego, conmueven terriblemente.

Un abrazo!

Unmasked (sin caretas) dijo...

No te encuentro por ningun lado...pero te veo en todas partes.

un beso de fuego, me encanto

petra

metaforica dijo...

esta orfandad, ese desamor, son algo contagiosas ultimamente

Gregorio Verdugo González-Serna dijo...

El desconocer el motivo que provoca la ausencia es una forma de muerte que atormenta, no saber y no entender la marcha del ser amado te colma de un vacío depredador duro de esquivar.
Saludos.

Gabu dijo...

Mi querido FUEGO...El sentimiento agónico del desprendimiento es inevitable,tal vez algo de nosotros muera también,lo complicado es preservar el alma en el final para que no se desgarre porque siempre pensé que esas heridas no cicatrizan...

P.D.:Todo pasará,podrán decir...
Pero el vía crucis interno sólo lo sabe y lo siente quien lo padece!

TE ABRAZO CON MI CARIÑO...
Tus palabras han sacudido mis fibras íntimas nuevamente...

Viriz dijo...

hace mucho que no venia por aqui...pero llego y me encuentro con este post que me puso toda nostalgica... entiendo eso de la susencias repentinas o no tan repentinas pero son motivos aparentes...ya me voy antes e ponerme sentimental aqui.

saludos!

dull dijo...

y es que cada despedida, cada desprendimiento, cada destierro nos deja un sabor anticipado de muerte.

Vade retro dijo...

Morir de a poco en medio de la desolación de un no entender, de un sentirse en un abismo inmenso, desenado estar en el infinito sublime.
Un abrazo.