lunes, diciembre 27, 2004

EL AMOR ES SIEMPRE UN MISTERIO,PERO UN MISTERIO NO SIEMPRE ES AMOR (XXXIII)

Se abre un enorme abanico que busca mover el aire y las definiciones, mientras a un costado el perro de la duda mueve la cola.
La hoja que era blanca de a poco se va manchando, con la inseguridad propia de aquel que sabe poco, o nada.
Pero, como se define el amor en pocas palabras? cuando sospecho que el amor ni siquiera cabe en un par de letras
Cuál es la palabra que define los ojos de un niño mirando a su madre?
Que palabra define el insomnio de la espera, y cual define la certeza de ese cuerpo dormido a tu lado que te roba el sueño para siempre.
Que palabra es tan grande capaz de enmarcar a ese que da la vida por un desconocido?
Quizás sea demasiado grande y complejo, o quizás demasiado simple y demasiado extraño para definirlo.
Quizás exista una delgada línea que impone la demencia de aquel que se atreve a amar cuando el mundo esta por explotar de odio, quizas solo una persona como esta sea capaz de definir ese estado de conciencia, esa locura, quizas la explicación este en esa comarca, donde muchos navegamos por momentos, quizás el amor también necesite una pizca de locura, porque aunque lo intente, yo no logro imaginarme un amor cuerdo.
Pienso en amor y pienso en fuego, que muere si no se comunica, pienso en el amor y pienso en la cocina donde se entreveran ingredientes desproporcionados, tan desproporcionados como el amor mismo.
Un poco de locura, un condimento de buen tiempo y un ramo completo de temporales, esos que sacuden las raíces y que hacen fuerte al que se atreve a atravesarlos, un poco de brujería y una olla de deseo, indispensable... porque el amor sin deseo, es como comer sin hambre, y esta demás decir que empacha.
Tal vez el amor solo sea rico si tiene complice, amar a alguien sin que lo sepa, es tortura, un pulso masoquista, un karma, una mala cena, una condena de esas que solo se sale con altas dosis de olvido, o con un violento giro hacia la certeza de la soledad elegida, un infierno a medida de quien lo convoca.
Quizás pase la noche mirando el ombligo de la estrella grande sin saber a ciencia cierta si es que el amor entra en las palabras, o simplemente, mas por cansancio que por certeza,logre anunciar que el amor en definitiva es muchas cosas, pero siempre, absolutamente siempre, el amor es un milagro