martes, octubre 26, 2004

EL FUTURO DE LOS PASOS (XXVIII)

El hombre aleja sus manos para contar los dedos. Necesita esa certeza.
El hombre se para frente al espejo para descubrir a ese que dicen que es él.
El hombre mira hacia delante y solo ve camino, y se pregunta... que me traerá el futuro?
Pero el futuro no contesta, no tiene mensajes para el hombre que pregunta, el futuro apenas deja ver señales, y no se mueve, él tiene las raíces hondas y esta quieto, el futuro jamas viene hacia nosostros; nosotros somos los que vamos hacia él, o no.
El futuro no es bueno ni malo, no trae posturas de nacimiento, porque el futuro es una rica cena que vamos preparando con los años y las decisiones, en su receta están bien mezcladas la suerte, los meritos, los errores, y los condimentos más extraños y los más comunes también.
El futuro, como la vida, es cuestión de proporciones y probabilidades, y las opciones del pasado y las del presente le van dando el gustito, le dan el color, y la suerte, tambien mete su mano en la receta.
Lo cierto es que si camino mi vida por una cornisa, tengo mas probabilidades y mayores certezas de encontrarme con el duro pavimento, que con una espumosa nube,... el peso de las decisiones del pasado del futuro, y la suerte... extraña mezcla.
Los ciegos como yo tenemos un escudero que también es buena excusa, algunos lo conocen como destino, o karma, otros prefieren llamarlo casualidad o suerte... pero es cuestión de proporciones.
El futuro es mañana, y el mañana casi nunca llega si lo esperamos, el futuro es delicada criatura y casi siempre es ajena.
Quizás esa es la razón por la cual pitonisas y adivinos vendan tan cara la adivinanza, como poseedores de un pasaporte de ese país al que los pies no nos llevan, pero cuando llegamos a ese territorio cambia el nombre y lo pasamos por alto, quizas por eso dicen que no existe, como no existía el hambre, como no existía la muerte.quizas el futuro solo sea una excusa, un mandato sordo, un raro suspiro de los profetas que insisten que el futuro ya llego, y soy yo quien no lo ve, quizas esa sea la causa por la cual aún no encontré lo que estoy buscando