miércoles, septiembre 22, 2004

RAPIDO A NINGUNA PARTE

Tu vieja suponía que tu primer vicio fue el chupete, desde ahí arrancaste.
Desde ese momento a tu primer pucho fue un suspiro, yo estaba ahí, lo probé con vos, y tuve náuseas mientras vos ya pedías otro.
A esos primeros los sufrimos, pero vos siempre tuviste cierta fascinación por todo lo que hace mal, no pasaron muchos días hasta que descubrimos el bulto rectangular debajo de tu remera, y un aliento a cenicero que espantaba.
No sabias deletrear Marlboro, pero ya lo fumabas.
Aún recuerdo esa sensación de falsa hombría que te daba el clerico en los cumpleaños de 15,esos pedos psicológicos para llamar la atencion, pagando con tu estomago esa gloria.
A nadie extraño esa complicidad con los mozos que al segundo cumpleaños ya te conseguían whisky y te guiñaban el ojo, mientras pintaban con gaseosa tu nuevo vicio.
Tenias ese morbo, esa rara condición para que todo mal habito se te adhiriera con asombrosa facilidad; tuviste tus premios, mientras nosotros solo mirábamos vos apretabas hacia rato, es sabido que a las minitas le gustan los payasos, y sobre todo la pasta de campeón.
Te salieron ojeras antes que barba y al tiempo el boliche se te había hecho carne... ya estabas casi perdido.
El alcohol, tu cabeza y ese primer porro que te encontró dispuesto siempre a tu primer viaje, pero claro, despues no alcanza, pastillas van, pastillas vienen, y terminaste siendo una farmacia ambulante.
Si hubieses tenido la viveza de no mezclar...
El diazepan con alcohol paso del viernes al martes y te estabas quedando frito.
Cuando esto u vieja ya no se alarmaba por tus ojeras ni se preguntaba como era que las pastillas para dormir le duraban la mitad del tiempo.
Te lo dijeron más deuna vez, no tenes que correr si no sabes dónde esta el freno.
El tiempo te va mostrando las cartas, pero si no las queres ver se encarga de abrirte los ojos de la forma más cruel... ahora que es tarde lo aprendiste, cuanto más vicios tenes, mas jefes tenes, y pensar que solo frenaste cuando como una enorme novedad apareció ese paredón que te paro en seco.
Te lo dije, si no encontraste el freno, no deberías correr.