martes, septiembre 28, 2004

MI BARRIO (XIX)

Entre los adoquines de mi barrio germinó una infinita variedad de yuyos, y también más de una flor.
Entre los adoquines de mi barrio quedo perdido un eco mudo de comparsa y voces de vagabundos que aun rebotan entre los muros y mi memoria.
Mi barrio tiene lejanas estrellas y cercanos farolitos que son la luna de los vichicomes en las esquinas del cielo.
Mi barrio fue un gran conventillo que fabricaba niños a otras velocidades, mi barrio tenia el pulso de la gente, mi barrio tenia vida propia.
El olvido pierde por paliza con mis recuerdos que todavía reconocen las calles donde de botija ofrende gustoso parte de mis rodillas, esas calles que me marcaron con buenas cicatrices la piel y la memoria
Mi barrio tiene un bombo por corazón y un latido rápido, la taquicardia de un chico, tiene el sueño mágico de un repique y un brillo tenue en blanco y negro.
Mi barrio tiene la espalda de lonja templada por el tiempo y curtida por los golpes.
Mi barrio tenia tantos teatros como kilomboos y tantos actores como putas.
Mi barrio es un inmenso boliche, una diminuta Babilonia, donde conviven artesanos, músicos, faloperos, milicos y laburantes, mi barrio es un espejo... y es mío.
Yo no nací en el Barrio Historico, yo nací en el Barrio Sur, que es igual, pero no es lo mismo, mi barrio es mio, el otro es de la humanidad, y aparentemente no somos de la familia.
Que sabe la humanidad de Portela, que sabe de ese borracho que hizo mi primer cometa?...no sabe nada, porque la humanidad no sabe nada de mi barrio, no sabe que tiene una marca de nacimiento, un tatuaje con forma de "V" blanca, no sabe que nosotros siempre abusamos del pelotazo y del reglamento, no sabe que desde el fondo, entre el Bastión y el arco, el Tímido sé esta preparando para enviar la redonda hasta acá adelante, para que el Lalo o el Mosca la manden al fondo de la red y de mi memoria.