lunes, junio 28, 2004

CAPITULO VI...EN ESPERA DE ESE MITO

Me parece que aún navego ese pulso, ese mito profundo que era tu alma, me parece que nada de lo que se escapo nació para quedarse... me parece.
El tiempo, como vos decías, te da mas dudas que certezas aquí quedamos preguntándonos que se hizo de aquella leyenda de carne que una vez amenazo con ser real... donde andará?
Quizás solo sea eso, un amague, el frío filoso de un puñal, o su destello o simplemente sea nada
Tal vez viva en mis dudas, en ese amplio terreno, quizas este naufragando en tu recuerdo o en el mio, o quizás ahora sea quimera, espiritu andante, memoria... o simplemente, no sea nada
Quizás solo es hija de mi cabeza y quedo atrapada aquí, donde yo perdí la llave, puede estar escondida en el olvido, en las fotos de la escuela, en esos retratos que una vez me parecieron tan vivos y hoy tienen esa sombra sepia... quizás sea yo que no sé dónde buscar
Tal vez cuando decidiste aquella locura te enteraste por fin que de vos nadie sabia nada, quizas eso te espanto... o fue la lluvia?....esa que no te gustaba, porque claro que vas a hacer con este cielo si ya esta nublado adentro?
Ahora sé que nunca debí perderte de vista
Vos sabes en el fondo quien baraja este mazo, sabes que no es necesario el amor para volverte idiota... vos sabes que carajo tengo que hacer para desatar este nudo?
A esta altura no sé si la vida ayuda en algo, porque yo perdí mi mejor cuento, ese que vale la pena compartir no lo perdí aca, a la vuelta, lo perdí en el tiempo, y no sé cuál fue el reloj que me distrajo, porque algo es seguro ,todo esto paso y yo recién caigo.
Yo ya sé que vos no estas
Pero sé que estas en otro lado. aunque ya no sepa si buscarte seria buena idea,me estoy convenciendo de que no hay lugar que te sostenga mejor que mi recuerdo...porque loco,a veces yo no se si estas vivo...vivo de caminar,de volver,vivo de reírte y putear.
Yo siempre creí en juramentos y me acuerdo que nunca hicimos uno... para que? Si al otro día vos estabas y yo también. Ya ves, aun huelo el perfume de ese mito, de esa leyenda de la amistad que sobrevive.
Ahora me reclaman otras cosas, pero en alguna parte, entre estas dudas, asoma una certeza
Yo sé que vos sabes que te pienso y te enumero y que vos estas aunque no estés, y que cuando no te nombro es porque me duele, porque entre tanta palabra, entre tanto barullo, yo extraño a mi amigo... el que vestía silencios

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